Oscars 2017

Oscars 2017

por - Películas
27 Feb, 2017 11:29 | Sin comentarios

Otros Cines TV repasa cómo fue la 89° entrega de los premios más importantes del cine. Un show que tuvo una apertura musical distendida y que terminó con un papelón de la Academia.

La transmisión de la ceremonia empezó a las 22:30 con Justin Timberlake como protagonista, quien cantó “Can’t Stop the feeling”, nominada a mejor canción por la película Trolls. De esta manera, todos los presentes se distendieron antes de que comenzaran las referencias sobre el nuevo rumbo del país. Desde el presentador Jimmy Kimmel hasta actores y directores hablaron sobre política tanto de manera directa como indirecta y otros decidieron vestir distintivos en apoyo a los derechos civiles.

Jimmy Kimmel

Luego de la entretenida apertura musical apareció en escena el comediante con su monólogo: “¿Recuerdan cuando los Oscars parecían racistas? Ahora los negros salvaron la NASA y los blancos al jazz”.  También aprovechó para criticar a Trump y pidió una ovación para la “Sobrevalorada” Meryl Streep, haciendo referencia a la manera en la cual el presidente le respondió a la actriz luego su discurso en los Golden Globes. Para finalizar esa primera intervención, bromeo con Mel Gibson y resurgió su “rivalidad” con Matt Damon: “Él es egoísta pero hizo algo muy generoso, ha estado en Manchester junto al mar, nominado en 6 categorías, y  no pudo quedarse con el papel pero se lo dio a Casey Affleck”, dijo el conductor.

El comediante intento copiar la espontaneidad que tuvo la gala conducida por Ellen DeGeneres en 2014. En primer lugar, el anfitrión invitó a un grupo de turistas que se encontraban en un tour por Los Ángeles para “sorprenderlos” con las celebridades. Lo cierto es que esta apuesta no salió del todo bien ya que las interacciones entre el público y los actores parecieron forzadas. Por otra parte, Kimmel también trato de igualar los más de tres millones de retuits que tuvo la histórica selfie la conductora con algunos actores. La estrategia esta vez consistió en enviar dos tuits a Trump. En 15 minutos, el tuit que ironizaba sobre Meryl Streep y el que le preguntaba al presidente por qué no comentaba la ceremonia tuvieron 140 mil y 160 mil retuits respectivamente.

Tal vez uno de sus mayores aciertos fue traer el segmento de su programa Celebrities Read Mean Tweets, donde los actores leyeron los tuits más odiosos del público y les respondieron. Allí se vio a las celebridades como Emma Stone, a quien le dijeron que todos sus personajes se parecían a una adicta al crack; Tilda Swinton quien fue comparada con un perro por su cara y peinado, y hasta el legendario Robert DeNiro leyó una crítica la cual decía que estaba para hacer papeles de abuelo y no de gángster.

Las referencias políticas

Como es de público conocimiento, desde que Trump ganó las elecciones varias personas que trabajan en la industria del espectáculo norteamericana se han pronunciado en contra de las nuevas políticas y los Oscars no fueron la excepción. En la alfombra roja, algunos invitados como la actriz Ruth Negga, nominada a mejor actriz de reparto por su trabajo en Loving, la modelo Karlie Kloss y el compositor y actor Lin- Manuel Miranda, nominado a mejor canción por “How far I’ll go” de Moana,  llevaron una cinta azul en sus trajes pidiendo por los derechos civiles como propuso la Unión Americana de Libertades Civiles en protesta hacia las políticas gubernamentales.

Además de las ironías de Kimmel, hubieron otras menciones indirectas en desacuerdo con el actual presidente estadounidense. La presidenta de la Academia Cheryl Boone dio un discurso en el cual destacó: “pertenecemos a una comunidad cada vez más incluyente. El arte no tiene fronteras y no pertenece a una sola fe”. Gael García Bernal fue el encargado de presentar el Oscar a mejor diseño de producción y dijo que como mexicano, inmigrante y trabajador, él está en contra de cualquier muro.

Otro de los momento llegó con el Oscar a mejor película en idioma extranjero a The Salesman, dirigida por el iraní Asghar Farhadi, quien no estuvo presente en la celebración ya que no está de acuerdo con la decisión del gobierno estadounidense que limita la entrada de personas procedentes de siete países, que en su mayor parte son musulmanes. En cambio, el cineasta envió una carta en la cual explicó los motivos de su ausencia:” dividir el mundo entre las categorías de ‘nosotros’ y ‘los enemigos’, crea miedo y una justificación para la agresión y la guerra”, “esto amenaza la democracia y los derechos humanos en países que han sido en sí mismos víctimas de agresiones” y finalizó: “los cineastas pueden prender sus cámaras para captar cualidades humanas y romper estereotipos sobre nacionalidades y religiones”.

Por último, el actor Warren Beatty fue uno de los encargados de entregar el Oscar a mejor película y afirmó que el objetivo, tanto en la política como en las artes, debe ser la verdad.

In memorial y los momentos especiales

Con la apertura de la premiación se podía augurar que las interpretaciones musicales iban a ser más que importantes pero no fue así. Las presentaciones realizadas por Lin- Manuel Miranda y Auli’i Cravalho, Sting y John Legend que estuvieron correctas pero no brillaron tanto como la de Timberlake.

Por otra parte para presentar los premios algunos actores tuvieron ayudas especiales. Taraji P. Henson, Octavia Spencer y Janelle Monáe presentaron el premio a mejor documental con la ayuda de Katherine Johnson, la matemática que trabajó en la NASA e inspiró la película Talentos ocultos. Otro de los personajes que recibió una ovación de pie fue Michael J. Fox quien, junto a Seth Rogen y un DeLorean, presentó el premio a mejor edición.

El momento más emotivo llegó con el In memorial presentado por Jennifer Anniston que mencionó la reciente muerte de Bill Paxton y luego dio paso al vídeo donde fueron recordados artistas como Prince, Carrie Fisher, Debbie Reynolds y Gene Wilder, entre otros. El recuerdo fue acompañado por un cover de “Both sides now” de Joni Mitchell interpretado por la cantante y pianista Sara Bareilles.

El papelón

Mejor película era el último premio que faltaba entregar y los encargados de la tarea eran los actores Faye Dunaway y Warren Beatty, protagonistas de Bonnie y Clyde de Arthur Penn que fue estrenada en 1967.  Luego de presentar a los nominados, Beatty abrió el sobre y antes de decir el nombre de la ganadora, dudó pero finalmente dio como ganadora a La la land, que ya había ganado 6 premios más de las 14 nominaciones que tenía. Con todo el equipo en el escenario, la organización se percató del error y entregó el sobre correcto que daba por ganadora a Moonlight.

Desde el principio, los presentadores supieron que no había sido suyo el error ya que recibieron el sobre equivocado que declaraba a Emma Stone como la ganadora de la estatuilla. Una vez terminada la ceremonia, la actriz dijo que ella tuvo su sobre y que no lo dejo en ningún momento. Entonces, PriceWaterhouseCooper (PWC), la empresa que fiscaliza los sobres con los ganadores, se disculpo vía un comunicado por el error cometido y confirmaron que Dunaway y Beatty habían recibido el sobre equivocado. La equivocación se dio porque hay dos sobres por premio para que sean retirados por el presentador según el lugar por donde entre al escenario y, lo mas seguro, es que el encargado de hacerlo haya confundido los sobres ya que el premio a mejor actriz fue otorgado minutos antes.